Según lo expuesto, parece bastante deseable gozar de alegría incluso en la adversidad, no obstante, pienso que la VIP no conviene buscarla por sí misma, por el beneficio que genera. Principalmente, porque buscarla así no conduce a encontrarla.
Como hemos dicho, no es algo que construya la propia persona, y el tratar de "ser positivos en el interior" sin mirar hacia los demás, es como querer volar a fuerza de no pesar... liberarse de todo, mantener la mente vacía... Desde mi óptica, eso es una egolatría, culto a uno mismo; a mi "Yo perfecto", y no hay nada más frustrante que buscar el yo perfecto y encontrarse constantemente con un saco de miserias.
La VIP no está el la pulgritud del pensamiento, sino en la inocencia de vida que da a los demás sus posibilidades aceptando las limitaciones.
Por tanto, alcanzaremos VIP in darnos cuenta cuando miremos hacia los demás. Salvando las distancias, es como empeñarse en mirarse las gafas... No están para autocontemplarse, más aun las mejores gafas son las que no se ven y permiten percibir mejor el exterior.
Por tanto, no te empeñes en mirar el cristal de tus gafas porque te marearás, mejor, procura mantenerlo limpio y puro para poder mirar hacia fuera...
Cuanto más pureza alcance tu mirada, querré decir que más VIP tienes.
martes, 14 de agosto de 2007
viernes, 10 de agosto de 2007
La tradición cristiana presenta a su manera la VIP
En uno de los escritos del apostol Juan, se recoge la siguiente afirmación que pone en boca de Jesucristo: "Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos morada en él" (Jn 14,23)
Según las palabras de Jesucristo, él es Dios y Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Si además tenemos en cuenta las anteriores palabras de Juan, se puede concluir desde la óptica cristiana que la VIP es la habitación del Padre, del Hijos y del Espíritu Santo en cada ser humano que ama a Dios...
Entendemos ese "guardará mi palabra", de forma amplia, pues las personas que no han tenido acceso al Evangelio o les ha sido presentado inadecuadamente, también pueden guardar esa palabra que está impresa en el cuerpo y nos lleva a vivir de forma ecológica; de forma armónica con los demás y con las cosas.
El Mapa Interior
La VIP es la captación del "Mapa Interior" que nos conduce al Tesoro. Es una intitación a la Aventura, a la Aventura Buena.
Un mapa requiere confianza, fe: se debe creer en que me conduce al tesoro. Cuando tengo certeza de que es el Auténtico Mapa, entonces vivo la alegría del Tesoro en la esperanza de poseerlo. Saber el camino, ya es un motivo de alegría para el aventurero.
Un mapa requiere confianza, fe: se debe creer en que me conduce al tesoro. Cuando tengo certeza de que es el Auténtico Mapa, entonces vivo la alegría del Tesoro en la esperanza de poseerlo. Saber el camino, ya es un motivo de alegría para el aventurero.
¡Poseído por Dios!
Hasta ahora venía haciendo hincapié en la presencia de Dios en el interior del ser humano y ahora quiero resaltar una nueva luz:
La VIP es el libre descubrimiento de verse poseído por Dios. Ante tal circunstancias se me ocurren cinco opciones:
La VIP es el libre descubrimiento de verse poseído por Dios. Ante tal circunstancias se me ocurren cinco opciones:
- Ver sin mirar. Rechazo involuntario. Tal vez por una inadecuada formación, ignorancia o por falta de oportunidades.
- Mirar hacia otro lado, para no ver. Distraerse. Rechazo voluntario indirecto, quizá el más común
- Verlo pero decir no. Rechazo directo.
- Verlo, reconocerlo pero no quererlo. Acepto lo que veo pero no lo quiero. Aceptación condicional. Consiste en Mirar relativizando (acondicionando) lo que se ve.
- Verlo, aceptarlo y quererlo. Aceptación incodicional, o lo que es lo mismo, Amor auténtico.
La Respuesta: "Sí, quiero"
La VIP sólo se mantiene con la respuesta; esto es, con la responsabilidad. Quien no responde, acaba por no ver; deja de ver. La respuesta, el "sí, quiero", requiere una constante actualización.
No siempre estarás a tiempo de responder adecuadamente, "ahora" es el momento más seguro.
Quien responde constantemente, "Sí, Quiero" alimenta su VIP. La Visión sin obras, sin respuestas, se nubla.
A veces, cuando uno está nublado, "en la noche oscura", habrá que emitir respuestas sin ver nada, a esto le llamamos lealtad; fidelidad a la Visión Suprema (Primera).
Como decimos, quien no responde, quien no es responsable, deja de ver a Dios en su interior, e incluso puede llegar a expulsarlo de sí. Esto es tan triste como común del ser humano autosuficiente.
El autosuficiente, actúa, hace, ejecuta obras, quizá obras muy buenas, pero no responde a su Visión Primera, porque no la ve. Es capaz de amor pero no es capaz de entregarse, porque no ve aquello por lo que valga la pena darse.
La respuesta al Amor, "el Sí Quiero", es la razón de ser del ser humano.
Conocer el Amor en mi interior requiere aceptación
La VIP es el conocimiento de Amor en mi interior. Esto requiere una aceptación de quien soy un recipiente activo relleno de oro, pero recipiente. Quien me vea dirá, mira ahí hay oro y es verdad, pero yo siempre tendré que saber que no soy el Oro, sino el recipiente que acepta llenarse de oro.
Si bien el Oro es un don, un regalo, soy plenamente responsable de ese Oro porque no soy un recipiente pasivo, sino activo, que reconoce contenido y lo acepta.
Aceptarlo es una forma de elegir lo que nos viene dado; esto es la libertad del amor, el decir: "Sí quiero".
Como recipiente activo debo acondicionarme para poder albergar tan gran Tesoro, y con el paso de la vida, el recipiente se desquebraja, y debe ser constantemente reparado, y si ese desquebrajarse es grave, hablamos de rotura y todo el contenido se pierde, hasta que se arregla la rotura y se vuelve a llenar.
Podemos esforzarnos en no rompernos pero la materialidad del recipiente es tan frágil, que se rompe con facilidad. Esta fragilidad también debe ser aceptada y de la aceptación, se podrá aspirar al arreglo.
Si bien el Oro es un don, un regalo, soy plenamente responsable de ese Oro porque no soy un recipiente pasivo, sino activo, que reconoce contenido y lo acepta.
Aceptarlo es una forma de elegir lo que nos viene dado; esto es la libertad del amor, el decir: "Sí quiero".
Como recipiente activo debo acondicionarme para poder albergar tan gran Tesoro, y con el paso de la vida, el recipiente se desquebraja, y debe ser constantemente reparado, y si ese desquebrajarse es grave, hablamos de rotura y todo el contenido se pierde, hasta que se arregla la rotura y se vuelve a llenar.
Podemos esforzarnos en no rompernos pero la materialidad del recipiente es tan frágil, que se rompe con facilidad. Esta fragilidad también debe ser aceptada y de la aceptación, se podrá aspirar al arreglo.
La VIP: Ver a Dios en mi...
Esto suena tremendamente fuerte; Dios, el Ser, el Todo es contemplado, no haya lejos, ni en los abismos, ni en espacio sideral, sino en mi... No como una parte de mi ser, sino que me veo poseído y a la vez, en posesión de Dios. No sólo, tengo la fuerza de Dios o su energía, tengo a Dios en persona: ¿cabe mayor autoestima?
Pero quede claro que no soy Dios, sino por obra pura de amor, soy endiosado, si Quiero.
Por tanto, La VIP es la contemplación de Dios en mi interior que me invita al Amor, al Diálogo Eterno.
Pero quede claro que no soy Dios, sino por obra pura de amor, soy endiosado, si Quiero.
Por tanto, La VIP es la contemplación de Dios en mi interior que me invita al Amor, al Diálogo Eterno.
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