Según lo expuesto, parece bastante deseable gozar de alegría incluso en la adversidad, no obstante, pienso que la VIP no conviene buscarla por sí misma, por el beneficio que genera. Principalmente, porque buscarla así no conduce a encontrarla.
Como hemos dicho, no es algo que construya la propia persona, y el tratar de "ser positivos en el interior" sin mirar hacia los demás, es como querer volar a fuerza de no pesar... liberarse de todo, mantener la mente vacía... Desde mi óptica, eso es una egolatría, culto a uno mismo; a mi "Yo perfecto", y no hay nada más frustrante que buscar el yo perfecto y encontrarse constantemente con un saco de miserias.
La VIP no está el la pulgritud del pensamiento, sino en la inocencia de vida que da a los demás sus posibilidades aceptando las limitaciones.
Por tanto, alcanzaremos VIP in darnos cuenta cuando miremos hacia los demás. Salvando las distancias, es como empeñarse en mirarse las gafas... No están para autocontemplarse, más aun las mejores gafas son las que no se ven y permiten percibir mejor el exterior.
Por tanto, no te empeñes en mirar el cristal de tus gafas porque te marearás, mejor, procura mantenerlo limpio y puro para poder mirar hacia fuera...
Cuanto más pureza alcance tu mirada, querré decir que más VIP tienes.
martes, 14 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario