jueves, 31 de mayo de 2007

La Visión Interior Positiva, un adelanto de la Visión Beatífica

Si la VIP es saberse en la buena aventura, que con esfuerzo y dones inmerecidos me llevan al tesoro, la Visión Beatífica es la comunión perfecta y eterna del Tesoro, que sacia sin saciar.
La VIP nos hace amar el Tesoro, pero lo amamos por la Fe, y la Esperanza de estar en la Aventura que me lleva hacia Él. La Visión Beatífica no requiere de la Fe, ni de la Esperanza porque ya lo hemos encontrado y el Amor se vuelve pleno.

Dice la Iglesia Católica en su Catecismo:
1027 Estes misterio de comunión bienaventurada con Dios y con todos los que están en Cristo sobrepasa toda comprensión y toda representación. La Escritura nos habla de ella en imágenes: vida, luz, paz, banquete de bodas, vino del reino, casa del Padre, Jerusalén celeste, paraíso: "Lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que le aman" (1 Co 2, 9).
1028 A causa de su transcendencia, Dios no puede ser visto tal cual es más que cuando El mismo abre su Misterio a la contemplación inmediata del hombre y le da la capacidad para ello. Esta contemplación de Dios en su gloria celestial es llamada por la Iglesia "la visión beatífica":
¡Cuál no será tu gloria y tu dicha!: Ser admitido a ver a Dios, tener el honor de participar en las alegrías de la salvación y de la luz eterna en compañía de Cristo, el Señor tu Dios, ...gozar en el Reino de los cielos en compañía de los justos y de los amigos de Dios, las alegrías de la inmortalidad alcanzada (San Cipriano, ep. 56,10,1).
1029 En la gloria del cielo, los bienaventurados continúan cumpliendo con alegría la voluntad de Dios con relación a los demás hombres y a la creación entera. Ya reinan con Cristo; con El "ellos reinarán por los siglos de los siglos' (Ap 22, 5; cf. Mt 25, 21.23).

La felicidad humana depende de la Visión Interior Positiva

Caer en la cuenta de la bondad de mi vida en la constante perdida, miseria y dolor es vehículo de felicidad por el amor. Sólo la visión de lo que uno ama hace feliz "Lo difícil no es celebrar una fiesta, sino encontrar quienes se alegren con ella."F. Nietzsche
La felicidad no la creamos, sino que la descubrimos y nos abrazamos a ella por medio de la VIP.
Ser feliz requiere de una constante y perenne actualización. No cabe hacer una opción preferencial por la felicidad y luego dedicarme a otra cosa.
Puedo saber dónde se encuentra mi camino, mi aventura para ser feliz, pero sólo accedo a la felicidad cuando vivo la aventura. Saber donde está el tesoro nos alegra pero sólo el quererlo (amarlo) nos lleva a la felicidad. Querer el tesoro, amarlo, implica el ir a buscarlo con la esperanza de poseserlo.
Saber que estoy en la buena aventura, la que lleva al tesoro, requiere contemplarlo, y pase lo que pase mientras goce de esta contemplación, soy feliz.
Paradógicamente, la Visión Interior Positiva se desarrolla en una realidad de sufrimiento y perdida.
Quien "gana", quien "se" está cómodo y placenteramente no siente la necesidad de fomentar la VIP, le basta con contemplarse a sí mismos y disfrutarse. Su único anhelo es ganar más, asegurarse la comodidad y renovar las situaciones placenteras. Quizás, aquí uno se sienta triunfador, pero está perdiendo. Está abriendo un abismo entre su vida real y el motivo por el que se encuentra en la vida. Poco a poco todo se pierde: la salud, la fama, el poder, lo que nos resultaba placentero ahora nos harta, lo que nos divertía, ya nos aburre. Las personas que nos admiraban, ya están decepcionadas...
Cuando los espegismos de triunfo se disipan, el hombre se siente perdido y desesperadamente busca escapar del aburrimiento, de la soledad, de la tristeza, del miedo... Con el paso del tiempo, el hombre contempla como lo va perdiendo todo y necesita de la VIP, aunque algunos se resisten y siguen apostando por lo poco que les va quedando. Con ello tratan de comprar la felicidad pero cada vez están más arruinados, ya no tienen a quien pedir más créditos existenciales.
Quien "pierde", quien padece es quien realmente gana si vive la VIP. Cuando uno ha sufrido por mucho tiempo el tormento de la sed y por fin tiene ocasión de beber, cuando al sentirse aliviado hasta en lo más hondo de sus entrañas exclama: iqué maravilla es el agua fresca! , tal vez entonces, a sabiendas o no, haya dado un paso adelante hacia esa contemplación de lo amado en la cual consiste la VIP.
"En medio de nuestras penas diarias levantamos de improviso la cabeza para contemplar un rostro vuelto hacia nosotros, y en ese mismo instante "vemos" que todo lo que existe es bueno, digno de amor, amado por Dios" (Pieper, 1984:157).
Feliz el que vive así amando y sabiéndose amado. Lo ve y es feliz.

Cómo explica Josef Pieper la VIP

Para Pieper, la Visión Interior Positiva viene a ser una "contemplación dichosa", "la participación sin reservas en la plenitud de vida adoptan la forma de visión". También lo expresa de otro modo: es la "percepción contemplativa de la causa prinera y divina del mundo."
Según este autor, este estado del hombre se corresponde con el grado más alto al que puede llegar en la vida y consuma la satisfacción definitiva de todo deseo.
Desde nuestra óptica, entendemos que para gozar de una vida VIP, con Visión Interior Positiva, se requiere tender a la inocencia. (para saber más sobre inocencia: www.bailaconlavida.blogspot.com)
Entendemos que Pieper también se refiere a la inocencia al explica este estado como "la perfección pura y simple de nuestro hacer vital".

PIEPER, J. (1984) Antología. Barcelona: Herder, p. 162.

miércoles, 30 de mayo de 2007

El niño que saludaba a Jesús en el Sagrario

Vuelves del cole triscando y entras en la Capilla. Al entrar se das cuenta que María te mira, está más bella que nunca... -¡guapa!.
Después como un resorte, pones tu magullada rodilla en tierra, y saludas a Jesús Sacramentado. El tiempo se detiene, percibes la serenidad y la paz que procede del Sagrario. Te sientes sucio e indigno, pero es tu padre y no te avergüenzas. Estas un instante pero para Jesús es un saludo eterno y sublime. Sólo quiere que le ames... ¡y lo estas haciendo!.
Ves ángeles de todas las clases, están alegres y risueños de tu entrada. Tu te tapas la boca y te ríes con ellos. Ellos te acogen y te dan la bienvenida.
En tu espalda llevas la mochilla y sientes su peso. Al arrodillarte, la dejas caer a tu lado. Jesús te pregunta:
- ¿qué llevas en la bolsa hijo mio? Tú contestas:
- llevo tres agobios y dos rencores. ocho perezas, dos mentiras. Tengo cuatro deseos sucios, cinco miedos... y cuatro odios.
- ¿Y nada más?
- Bueno, tenía trece o catorce orgullos y vergüenzas pero eran tan grandes que se me han ido cayendo por el camino.
Se acerca José y te ayuda a vaciar la mochila. Lo coge todo y hace un montón. Lo deposita en el altar: -encima se pondrá a Jesús para estar más elevado.
Extiendes tus brazos y abrazas a José. Ahora te sientes más ligero. Sabes que no puedes nada, porque eres pequeño y vulnerable, pero José te ha enseñado para que aprendas de tus errores.
Reconfortado, te diriges a María y le das un beso. Te despides de Jesús y sales corriendo a contárselo a tus amigos.
Sólo ha sido un instante pero el amor lo ha convertido en un encuentro eterno de paz y de alegría.

lunes, 28 de mayo de 2007

La Visión Interior Positiva, procede de una Fuerza Superior diferente de nosotros mismos

Paradógicamente, la VIP, no procede de nuestro interior, no es una energía independiente y autónoma. Se manifiesta en nuestro interior pero procede de una Fuerza Exterior, de la que procedemos, y hacia la que nos conducimos.
La VIP, no es algo que nos resulta útil y funcional, y por eso conviene fomentarlo. Es algo más.
En los esfuerzos que el hombre hace por conectar con su creador, se reconoce de modo existencial su contingencia, la necesidad de esperar la salvación de una fuerza superior. Así lo explica Juan Pablo II:
"Hay la dimensión de la oración, en la cual la diversidad de las religiones busca expresar la comunicación con una fuerza más allá de nuestras fuerzas humanas. La paz depende ante todo de esta fuerza que nosotros llamamos Dios, y como cristianos creemos que se ha revelado en Cristo... La paz lleva el nombre de Jesucristo".
Para un cristiano, la Visión Interior Positiva se manifiesta en la identificación con Cristo, ser otro Cristo, el mismo Cristo.

La brisa del Espíritu

El Espíritu sopla en tu interior y tus cualidades son zarandeadas haciendo caer sus hojas secas. El Espíritu barre la hojarasca que yace putrefacta, en el fondo recóndito del alma. El perfume del Cuerpo de Cristo se expande por la brisa del Espíritu hacia todos los rincones del alma. Su suave aroma realza cada una de tus cualidades, y hasta tus defectos se vuelven para adorarle. Sientes el poder del Espíritu.
El peso de tus defectos y faltas te doblan, pero la fuerza del Espíritu no permite que te partas. En tu interior, la brisa del Espíritu hace vibrar a tus potencias, creando un música que deseas bailar, pero sufres porque no la escuchas bien; hay mucho ruido fuera y no la oyes bien.
Estás avergonzado porque no sabes bailar la música del Espíritu, hasta que decides penetrar en tu interior para salir y expresar su Brisa, que peina tu alma con un cepillo de fe, esperanza y amor.
Ahora ya no te avergüenzas y eres más compresivo con los defectos de los demás y también con los tuyos.
Las "pupas" de tu corazón se suavizan con el soplo del Espíritu, que como una madre sopla y sopla para calmar la herida. Su fuerza milagrosa hace desaparecer las heridas cuando perdonas a quienes te han herido. Descubres que has aprendido de esos enjuiciamientos, y deseas no juzgar ya más a los demás.
El Espíritu ha liberado el aire de tu interior, ya nada te ata, ya nada te oprime, tan sólo amas.

domingo, 27 de mayo de 2007

Los petalos de besos

Un niño sollozaba y se sorbía los mocos ante el Sagrario. Estaba triste por las continuas ofensas que le hacían a su Señor. Mientras estaba en esto, una lluvia de pétalos caía de lo alto.
-Jesús, ¿qué está pasando?...
-Hijo mio, son tus besos, que me consuelan.
El niño salió corriendo de la parroquia y volvió a casa muy contento. Su madre, no adivinaba a descubrir que le ocurría, pero estaba especialmente alegre y servicial. El niño se acostó mandando besos al Señor, y como sabía que se dormiría enseguida, encargo a su Ángel de la Guardia, que lo hiciera por él mientras durmiese.
A la mañana siguiente, llegó al colegio y se pasó por la capilla para saludar al Señor. Allí estaban algunos alumnos mayores y profesores rezando... ¡la lluvia de pétalos era espectacular!.
-¡Pero si esté don Seferino, el profesor más gruñón del colegio!, pensó para sus adentros y se hizo el propósito de nuca más juzgar.
Tan ilusionado estaba, que al salir del cole se pasó por un convento de clausura que tienen al Señor expuesto todo el día, un mar de pétalos caía hasta dejar anegado el Sagrario de su fragancia.
Y el niño te pregunta ahora a ti y a mi, ¿llueven pétalos en tu alma en gracia, donde se encuentra el Señor?

Nada te turbe, nada te espante, Teresa de Ávila

Nada te turbe,nada te espante;
todo se pasa, Dios no se muda;
la pacienciatodo lo alcanza.
Quien a Dios tiene, nada le falta.
Sólo Dios basta.

Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes.
Nada te turbe;
a Jesucristo sigue
con pecho grande,
y venga lo que venga
nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo...?
es gloria vana,
nada tiene de estable,
todo se pasa.
Aspira a lo celeste
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámale cual merece
bondad inmensa.
pero... no hay amor fino
sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias,
siendo Dios tu tesoro,
nada le falta.
Id, pues, bienes del mundo,
id, dichas vanas,
aunque todo lo pierda
solo Dios basta.

Haz tu meditación… como te salga.

Esta estrategia interior, vedada para el resto de homínidos, no es algo exclusivo de budistas. Toda persona que en algo valora su interioridad aprecia la posibilidad de dedicar unos minutos a contemplar en silencio su mundo interior. De esta forma, podemos entablar un contacto conciente con la Fuente. Al estar tranquilo, receptivo y en silencio, te modelas según la intención de tu Creador. No se trata de una sofisticada estrategia mental, al contrario, te hace sencillo, auténticamente tú, sin trampas, sin maquillaje. Tu interior es precioso porque somos la sonrisa del Siempre Alegre, no lo escondas; permanece abierto y receptivo y pronto entrará la luz… mucha luz, y sonará una música que sólo tú podrás oír, y en la medida que te decidas a bailarla vivirás npaz, y darás esa paz a los que te rodean.

Abandona las prisas

No corras. Reduce tu paso. Camina más despacio de lo que lo que lo has venido haciendo últimamente. No hagas varias cosas a la vez. No te anticipes, aprende a esperar con paciencia… en el semáforo, en el microondas, en el atasco, en la cola del supermercado: “la paciencia infinita tiene resultados inmediatos”, no porque vayas a conseguir todo más rápido simplemente por tener paciencia, sino ya por el hecho de tener paciencia obtienes:
1º) el premio de la paz interior y
2º) el tiempo mental se te hará más corto.
3º) tu estado de sosiego de puede proporcionar soluciones alternativas que la impaciencia te impedía ver…
4º) Cuando alcanzas un alto grado en la virtud de la paciencia, los logros dejan de ser tan determinantes para la felicidad. Es decir, la persona puede llegar a ser feliz en cualquier situación.

¿Qué nos impide lograr la VIP?

Pienso que nada nos lo impide pero si existen limitaciones interiores que nos lo dificultan.
Pablo de Tarso, de manera particularmente elocuente describe la tensión y la lucha que oscurece la Visión Interior:
"Por mi parte os digo: Si vivís según el Espíritu, no daréis satisfacción a las apetencias de la carne. Pues la carne tiene apetencias contrarias al espíritu, y el espíritu contrarias a la carne, como son entre si antagónicos, de forma que no hacéis lo que quisierais".
Para todos resultan una experiencia cotidiana las tendencias del deseo y las intenciones de satisfacer el propio ego. Dice Pablo:
"Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje ... embriaguez, orgías y cosas semejantes ".
Pero no sólo se refiere con obras de la carne a las manifestaciones exteriores , también añade:
"odios, discordias, celos, iras, rencillas, divisiones, envidias"
Pablo también habla en contraposición de "el fruto del Espíritu":
"amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí"
Con sus reflexiones Pablo nos deja ver que la VIP, no está en negar el cuerpo en benefício del espíritu, sino de no transigir a los deseos desordenados propios de la debilidad humana.
Quien se somete al deseo no puede alcanzar la VIP, porque está esclavo de la insatisfacción.
Quien resiste los embites del deseo de las intenciones egoistas, no se cierra a sí mismo, sino que se abre al don de la Fuente que mana hasta la Vida Eterna.
Está claro que la VIP como es un don, no está de nuestra mano acrecentarlo, pero el don es sobreabundante, no necesita ser acrecentado, sencillamente necesitamos estar en las debidas disposiciones para recibirlo.
Cuanto mejores sean nuestras disposiciones, más capacidad de asumir el don tendremos, con más VIP viviremos.
Así lo dice Pablo:
"Si vivimos según el Espíritu, obremos también según el Espíritu"
"Los que viven según la carne, desean lo carnal; más los que viven según el Espíritu, lo espiritual"
Quien permite que el don habite en su ser, vivirá. Y vivir, para una persona, no es el mero suscistir, sino ser. Nuestro ser el existente, y al existir vivimos. Quien no despliega su ser plenamente no vive plenamente... Quien no goza de VIP es como un muerto viviente que busca vida en lo que muere.

sábado, 26 de mayo de 2007

!Viva Jesús Sacramentado¡

El silencio se corta, el Señor está en frente, en una enorme esfera dorada que proyecta una agradable sensación a tu interior. Los ángeles susuran unos a otros y los santos permanecen de rodilla. No hay prisa, sólo amor, mucho amor.
Los ángeles agitan las alas y las llamas de las velas se contonéan humeantes. La fragancia del incienso lo purifica todo y el aire en el corazón se vuelve fresco y limpio.
Como trompetas abismales suena la voz del sacerdote: ¡Viva Jesús Sacramentado!,
Yo contemplo la escena, y sin levantar la cabeza contesto asombrado, ¡Viva y de todos sea amado!.
Las parabras de adoración fluyen en el ambiente como ondas de amor que se mezclan armónicamente con las de los otros. A ratos la torpe imaginación se pierde y se escapa, pero las palabras resuenan y son engarzadas por la Madre, que desde el retablo contempla la escena, y forma un rosario de alabanzas.
La luz de las velas balancéa las sombras que con suavidad parecen mostrar un cambio en el gesto de la Virgen: ¡María nos sonríe!.

La imagen de la Visión Interior Positiva es la Fiesta

La imagen VIP es la Fiesta, la alegría comunitaria (Spaemann), es decir, alegres por algo, como celebración (Pieper), como "momento sublime".
Quien tiene una Visión Interior de su vida cotidiana en oposición a sus aspiraciones, se dedica a soñar, está dormido a la realidad... Cuando estamos despiertos del todo, somos de nuevo uno con nosotros mismos (Spaemann). La Visión Interior Positiva nos permite entrar en un horizonte que no podemos colmar con las emociones.
Quien así se quiere, se quiere como es y quiere al mundo como es, no como se sueña en un mundo que no es. Ha esto Kant le llama "Respeto". Este respeto a uno mismo es de una naturaleza tal que "sofoca todo amor propio".
Este respeto nos adhiere a la realidad propia y ajena, y nos dirige a lo que es conveniente para el otro, es decir, nos satisfacemos en el don. La fiesta es don, regalo.
La VIP nos hace ver la vida como un regalo preciosísimo, que debo disfrutarlo por lo que es en sí mismo, Amor, y no por lo que sea para mi.
La VIP, no es ver la fiesta como alegre para mi. No me veo como invitado. Eso sigue siendo una visión de deseo, de ver el mundo en función de mi satisfacción. La VIP no nos sitúa como invitados en la fiesta, ni si quiera como anfitriones, nos coloca como banquete, somos el cordero que se sacrifica, que se entrega para que los demás disfruten.
La VIP nos quita del centro de la visión. Los otros no son vistos en función de nuestros deseos y necesidades, sino que nos permite ver que somos el otro para el otro, y al otro, por su parte, como el alter ego (Spaemann). Esta visión no anula el deseo, no reprime el propio instinto, sino que permite liberarnos de su dominio. Para mi el otro, es tan real como lo soy yo, y amarle es amarme e ignorarle es ignorarse en mi auténtico ser persona.
Amar es la fiesta para el amante, el amado recibe y dar el amor como regalo.
La Vida es Fiesta cuando la Visión Interior deja de ser un instrumento al servicio del deseo y se convierte en forma de vida. Es decir, deja de ser una abstracción mental enfrentada a la vida y se hace fuerza vida, energía vital. En ella, la realidad se manifiesta tal como es, es deicr, como luz amable.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Fundido con Jesús

Había estado jugando, nos lo pasamos muy bien todos los amigos pero al llegar a casa, me vi tremendamente embarrado y sudoroso, y además, con un roto en el pantalón. Era mi pantalón de fiesta, con el que iba a recibir a Jesús.
Me entró mucha vergüenza pero no quise disimular. Llegué a casa y toqué a la puerta, tenía un poco de miedo por la regañina pero me abrió mi madre, María que se alegró mucho al verme regresar. Me besó y me abrazó.
Como soy un niño pequeño, me cogió de la mano y me metió en la ducha, y restregó y restregó, hasta dejarme como un pincel: ¡ay mamá, me haces daño!... pero ella se reía.
Estaba muy contento y limpio, y mientras, San José me había arreglado el pantalón, ¡qué bueno es José!.
Ya estaba preparado por fuera, ahora tenía que ser conciente de lo que iba a ocurrir: me iba a fundir con Jesús en un beso eterno. "¡quién soy yo para que venga el Hijo de Dios a visitarme!".
De pronto, me vi mayor, porque Jesús se había hecho más vulnerable que yo. Y como mi Madre y José, me han enseñado, así quiero yo cuidar de Jesús.
Lo tengo en mi boca, siento la textura del pan que se deshace hasta fundirse conmigo. ¡Es Cristo hecho pan!... "Jesús te quiero y me entrego para siempre a ti".
De rodillas contemplo a Cristo, su sonrisa en luminosa y exuberante, y sus brazos me abrazan haciéndome sentir el Cielo. Puedo oír el canto de mi Ángel, que llama a sus amigos los ángeles de quienes no le reciben para que también le adoren.
Jesús, no quiero irme, quiero estar contigo.

martes, 22 de mayo de 2007

Sólo conozco dos formas de vivir, como Hijo del Amor o Prisionero del Miedo

En la existencia somos como niños pequeños, indefensos y vulnerables, pero gozamos con libertad para decir "sí, quiero". Eso es lo que hacen los hijo al someterse al parecer de su padre, por amor. El hijo se encuentra seguro en el hogar, con su padre que le ama. Su único temor es separarse del Padre, lo demás es amor, luz y alegría.
El niño que no quiere someterse al parecer de su padre, se va de casa en busca de la "propia afirmación del YO". Ese YO se siente poderoso, no por quien es, sino por lo que va consigueindo, pero sabe que no vale nada sin corresponder al amor de quien procede, quien le ha creado con una intención. El YO se convierte en un tirano y prisionero por su propia insatisfacción, y por la duda constante de quien no se siente seguro. La incertidumbre genera ansiedad, temor y los fracasos frustran y derrumban. En el hogar también hay fracasos pero el padre, creador y conocedor de todo, todo lo arregla o reconduce hacia el amor.
Cuando no te valoras por tu aunténtico y más valioso valor: "Ser Hijo del Amor", sólo puedes sentirte valorado por tus propios méritos... Por mucho que quieras, siempre serán una miseria, y sólo sentirás tu valor por eso que tienes... una miseria. Quien no acepta su condición de "Hijo del Amor", no se respeta a sí mismo y necesita la admiració o sometimiento de los demás y de los bienes materiales para autovalorarse. Quien así actúa, se encuentra a merced de los demás y de los bienes... Ese "niño" se convierte en prisionero de su "YO", prisionero del miedo.

Lo que tenemos que ser es lo que somos

No pienses en lo que los demás quieren que seas, no pienses en lo que necesitas para sentirte seguro, no pienses en obtener placer, poder, independencia... Mira en tu interioridad, y pregúntate ¿qué quieres ser, de verdad? ¿quién eres? Eso es lo que eres. Actúa en consecuencia y entrará en un tremendo estado de paz interior aunque fuera haya "guerra". Así, los motivos que te mueven en la vida, serán los mismos motivos por los que has sido creado. Esto es fácil de decir, pero difícil de conseguir pero tienes que confiar. Es como cuando aprendistes a tirarte a la piscina de cabeza, si te tiras con miedo te metes la panzada. Si dejar fluir tu cuerpo, el sólo se introduce con suavidad y elegancia, pero necesitamos ayuda. Alguien tiene que estar a tu lado para que te lances al temido misterio de la novedad.
Dice Robert Spaemann: "Lo que verdaderamente somos se halla ya delante de nosotros, y para alcanzarlo estamos necesitados de ayuda".

DIOS DE AMOR

Lo que queráis, señor;
y sea lo que queráis.
Si queréis que entre las rosas
ría hacia los matinales
resplandores de la vida,
que sea lo que queráis.
Si queréis que entre los cardos
sangre hacia las insondables
sombras de la noche eterna,
que sea lo que queráis.
Gracias si queréis que mire,
gracias si queréis cegarme;
gracias por todo y por nada,
y sea lo que queráis.
Lo que queráis, señor;
y sea lo que queráis.

Juan Ramón Jiménez

Anoche cuando dormía

Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Dí: ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?

Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.

Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.

Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.

Antonio Machado

lunes, 21 de mayo de 2007

Correr con VIP

Me gusta mucho hacer deporte y desde hace un tiempo corro con frecuencia en el parque del Retiro (Madrid).
Muchas veces voy con los cascos oyendo música pero he descubierto otra forma más chula de disfrutar del momento.
Mientras voy corriendo tomo conciencia de mi organismo en relación con las personas que pasean a mi alrededor y trato de unir el cuerpo y el espíritu en una misma acción-contemplación. Tengo amigos que conectan mucho mejor con la naturaleza, pero a mi me cuesta un poco, me siento más atraído por las personas y su comportamiento.
De este estado se medita estupendamente, el ejercicio oxigena el cerebro y surgen ideas apasionantes de amor y de entrega.
Al correr siento la respiración, el desgaste, el sacrificio que pasa de ser una mera necesidad psicofisiológica o narcisista, a un holocausto de amor.
No soy el único que corre, y entiendo que hoy el deporte de compensación es necesario para afrontar ritmos de rendimiento estresantes e inhumanos.
Pero quiero invitar a correr, no como lo hace un leopardo, sino como seres humanos, no sólo con el cuerpo, sino también con el alma.
No se trata de buscar un record, sino un adecuado acondicionamiento corporal que me permita escuchar mi música interior... Pero no descarto los record, la superación personal te pone en mejores condiciones de entregarte.
Al correr con VIP, los parametros de dolor-placer, no son la referencia, no es lo que se busca, aunque vienen dados. Cada día tendrán diferentes sensaciones pero siempre podrá ser satisfactorio aunque varíe el rendimiento.
La cabeza no piensa en antes, ni después. No se piensa en problemas, sino que se disfrutar de la eternidad del presente.
La respiración es consciente y nuestros movimientos son elegantes y dignos, como un caballo. Cada paso que damos infunde vida.

La VIP es Alegría

La luz nace del amor que proyectamos hacia los demás y con ello transmitimos, sin saberlo, un universo de alegría. a quienes están a nuestro alrededor.
La VIP la encontramos en la luz de nuestro corazón, debemos arrimarnos a su calor y atrevernos a ser nosotros mismos, sin miedo a la opinión ajena.
Debo reconocer que yo lo he tenido fácil porque descubrir casi sin esfuerzo lo que es la VIP en la sonrisa de mis padres.
La sonrisa, la alegría de saber que lo más bello que poseemos es esa música interior que nos empuja a bailar al son de lo que realmente somos por dentro, e invitar a nuestra fiesta al mundo, es lo fundamental.

sábado, 19 de mayo de 2007

Mística, La Visión Interios Positiva por excelencia

"El cristiano del siglo XXI será místico o no será cristiano, es decir, habrá experimentado algo o no será cristiano" (Karl Rahner).

"Todo el tiempo sonriendo, dicen de mí las hermanas y la gente. Piensan que mi interior está lleno de fe, confianza y amor... ¡Si sólo supieran cómo mi apariencia gozosa no es sino un manto con el que cubro vacío y miseria"
«He comenzado a amar mi oscuridad, porque creo que ésta es una parte, una pequeñísima parte, de la oscuridad y del sufrimiento en que Jesús vivió en la tierra»
(notas privadas de la Madre Teresa de Calcuta)
Nadie en el mundo pone en duda la Visión Interior Positiva de la Madre Teresa y ahora, cuando ha fallecido, conocemos el sufrimiento y las tinieblas que rondaron su corazón. Gozar de VIP, no es cuestión de técnicas psicológicas, sino de un gran amor que lleva a entregarse y confiar dentro de la más tremenda oscuridad.

Que no la confundamos

La Visión Interior Positiva, no tiene su origen en la esfera de los sentimientos positivos, porque es difícil tenerlos cuando uno se siente el peor. Tampoco surge en el ámbito de los argumentos racionales porque cuando descubres la verdad sobre tu miseria, la razón anega la esperanza. Sin embargo, en contra de los sentimientos, de la experiencia y de la lógica tu corazón debe estar lleno de confianza, y gracias a esta confianza, la Fuente derrama sobre uno la inmensidad de su fragancia, y todo lo malo, se transforma en bello, bueno e inocente.

viernes, 18 de mayo de 2007

Entra en el Sagrario

Un alma muy candida se entretenía observando un Sagrario. Estaba muy inquietos pues sabían que dentro estaba Jesús. Lo miraba con asombro, hasta que de pronto llevó un ángel reboloteando y dijo al alma:
-¿quieres entrar para estar con Jesús?
-Pero estás loco, ¿cómo voy a entrar con estas pintas?
- ¡Anda cobardica, no pongas excusas!. Si quieres entrar de verdad, yo te iré indicando y no tendrás ningún problema.
- Bueno, bueno, ya voy.
El alma se fue aproximando, mientras escuchaba las indicaciones de su Ángel:
- Antes de entrar en el Sagrario quiero que observes un gran árbol que hay fuera de él. Es el Árbol de la Cruz. Quiero que cuelgues en él todos tus resentimientos, tus problemillas, sus remordimientos. Cuélgalo todo, este Árbol admite todo lo que quieras colgarle, sin importar lo pequeño o grande que sea.
Sientes un gran alivio, te has quitado un gran peso de encima y tienes ganas de salir volando pero no te confundas, estás ligero para entrar...
Ahora toca a la puerta, no tengas miedo al Encuentro... Estas esperando a que se abra la puerta, estas nervioso, te repeinas, respiras hondo y pausado,,, res pi ras hon do y pau sssado...
Te encuentras con Jesús. Frente a ti hay una persona bella y amable que te ha estado esperando pacientemente, siempre te querrá y cuidará. ¿Puedes sentir el amor con el que Jesús te envuelve al entrar?.
Coge la mano que Jesús te tiende, abre la verja que tienes delante y entra en el Sagrario. Al penetrar en él, los colores se llenan de vida con una intensidad que nunca habías visto. La vista se pierde en la inmensidad de un espacio abierto y fresco. Un aroma suave y delicado lo envuelve todo.
El Sagrario es muy tranquilo, está lleno de amor y armonía.